A propósito del Día Nacional del Mutualismo. Por Blas José Castelli.

Por el Decreto Nº 22.946 del 25 de Setiembre de 1945 fue instituido el primer sábado de Octubre de cada año como «Día Nacional del Mutualismo». El citado decreto ordena que tal fecha deberá celebrarse con actos y festejos alusivos. Es importante destacar que en los considerandos del mencionado acto del Poder Ejecutivo Nacional se dice textualmente:

«Que el punto de partida de los sistemas de seguro social lo constituyeron las organizaciones mutualistas sobre los mismos principios fundamentales que dieron vida a éstas.

Que todo lo que el Estado haga por intermedio de sus organismos oficiales para difundir y estimular el mutualismo, significará un movimiento de profundo contenido social».

Han transcurrido cincuenta y dos años desde que un Gobierno Nacional firmó el aludido decreto y ponderó en forma realmente significativa el accionar y la importancia del sistema mutual en la Argentina. 

Cabría preguntarnos hoy si efectivamente los gobiernos posteriores, constitucionales o no, han realizado actos y tomado disposiciones para cumplir con tan ponderable antecedente.

Aprovechamos esta feliz circunstancia de recordar el mencionado decreto para efectuar el anhelo ferviente entre todos los asociados mutualistas para que continúen en la tarea de avance del sistema, a la par que el de procurar una verdadera unificación, en la orientación, en los principios y en todo el accionar.

Recordamos a los gobernantes actuales el compromiso de difundir y estimular a las instituciones mutualistas y, en especial, reconocer su calidad de auténticas entidades de bien público e interés social.

Afronta hoy la Argentina uno de los momentos difíciles en su historia social, por lo mismo cada uno de nosotros tenemos la patriótica obligación de trabajar, y dar todo cuanto seamos capaces de hacer para lograr una más justa distribución de la riqueza, una rápida recuperación moral -que tanto nos afecta- y, por el camino del noble sistema mutualista conquistar a los que no conocen las bondades y fuerza que este movimiento tiene en el mundo.

Un deber superior impone a los mutualistas la ineludible responsabilidad de compenetrarnos del lugar que debemos tomar, por el pacífico y netamente constructivo esfuerzo de realizar por medio de las instituciones en las cuales estamos enrolados, una permanente y armoniosa tarea que haga posible, en el menor tiempo, recobrar el mejor equilibrio, perdido en materia social.

En este camino no podemos desconocer, ni olvidar, el rol preponderante que cumple, a fuerza de sacrificio y perseverancia, el noble movimiento mutualista. Su accionar se traduce en una fuerza moral que no puede dejarse de lado en la estructuración de una política económico-social más efectiva.

El apoyo que significan las asociaciones mutuales, por su hondo sentido de la solidaridad humana, y por los principios rectores que las animan, que convierte en realidad el ideal de la ayuda mutua, no puede desconocerse y menos aún dejar de promoverlas, fomentarlas y difundirlas, dando paso, sin obstáculos de ninguna naturaleza, a su accionar como solución posible y sencilla para las necesidades del hombre y de su grupo familiar.

El mutualismo no es un ensayo de organización. Todo lo contrario, es una realidad en marcha en la Argentina desde el siglo pasado, que se acrecentó, lenta pero positivamente, por el ideal de muchos hombres de lograr su mejoramiento social y espiritual.

El avance de este sistema solidario se debe a su propio esfuerzo, a la nobleza de la masa asociada, la cual consciente de los fines que persigue el método, mantiene el entusiasmo y la fe, hacia los grandes destinos que el futuro le depara, aún, muchas veces, enfrentando a los que ignoran su historia y desarrollo en el mundo, y por ello mismo, han tratado de obstaculizar su accionar, intentando, entre otros aspectos, gravar su evolución.

La acción mutual posibilita las grandes realizaciones sociales y económicas y aspira a un mejor bienestar, contribuyendo, de tal forma, al progreso y engrandecimiento de la comunidad. Sería largo enumerar las múltiples ventajas que ofrece el mutualismo como generador de servicios al menor costo.

En este nuevo Día Nacional del Mutualismo nuestro emocionado homenaje a los primeros mutualistas del siglo pasado, y a todos los que en nuestra hora contribuyen a dar cima a este movimiento que, no lo dudemos, es palanca importante para el desarrollo social.

Buenos Aires, Octubre de 1997.

Fuente: Foro Mutualismo – www.mutualcoop.com.ar

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