Delegación Buenos Aires “ Un espacio plural de estudios,
diagnósticos y propuestas para la
economía social ”
            Boletín del CIESO - Nº 1 - Sep/Oct 2007
Director: Dr. Mario César Elgue            Jefe de Redacción: Lic. María Eugenia Jáuregui
Editorial Nota principal Actividades del Cieso
Debates Artículos destacados Cartel de novedades
Editorial
Acaba de recibir el boletín Nro. 1 de CIESO, el Centro de Investigaciones de la Economía Social, creado por la mutual AMMA en Villa María, hace más de 7 años. Si bien nuestro boletín sale como vocero de la Delegación Buenos Aires, asume una óptica federal, conteniendo el pensamiento y la acción de una Fundación que está extendiendo su accionar a diversas regiones del país.

Para nosotros, es un alumbramiento feliz. Con el boletín, creemos haber dado a luz un hijo virtuoso. Seguramente tendrá sus defectos, probablemente menos valores que los que les atribuyen sus progenitores que -como todos los padres- suelen sobrevalorar a sus criaturas. Pero, eso sí, aspiramos a que mantenga la dignidad de los pequeños: inconmensurables en sus sueños, honestos en su proceder y dispuestos a sortear todo tipo de obstáculos, a fuerza de “prepotencia de trabajo”.

Todas las secciones del boletín tienen y tendrán como norte edificar un pensamiento estratégico participativo en torno a la economía social y al desarrollo local asociativo. Tenemos la convicción de que la economía social (básicamente las cooperativas y las mutuales) pueden ser un importante contrapeso de la economía lucrativa (o de capital “enajenable”) y de ciertas estructuras estatales demasiado burocratizadas. Un Centro como el CIESO -y la red virtual y territorial que esta construyendo- pueden lograr diseñar e implementar ideas, equipos y programas, que posicionen a la economía social, ejerciendo un poder popular -sustentado en el esfuerzo propio y en la ayuda mutua- que sea respetado y escuchado en la mesa grande en la cual se deciden las políticas nacionales y regionales. Mesa que habitualmente no repara en el notable peso socioeconómico de la economía social y que no siempre percibe que este “modelo” de pluralismo democrático, con fuerte anclaje local, puede obrar como un “efecto demostración” solidario que neutralice tanto individualismo malsano.

A su vez, el CIESO aspira a ver más lejos, a realizar todos los esfuerzos para que “el árbol” de la gestión cotidiana no le impida divisar “el bosque” de una economía social que no debe limitarse a impulsar emprendimientos eficaces y eficientes sino que, al mismo tiempo, debe recobrar el mandato originario de erigirse como un movimiento social transformador que, junto a un sector público renovado y a un sector privado, comprometido con el trabajo y la producción, sea parte activa de un proyecto de desarrollo integrado, de equidad distributiva y equilibrio territorial.

El Boletín que presentamos contará con una estructura de contenidos en la cual podrán encontrar la información agrupada de acuerdo a los siguientes ejes temáticos:

  1. Editorial: dedicado a la Coordinación del CIESO, donde se reflejarán sus opiniones sobre la temática del boletín;

  2. Nota principal: espacio central en el cual se expondrán artículos sobre aportes teóricos y prácticos de la economía social y solidaria y entrevistas a personalidades destacadas del sector;

  3. Actividades del Cieso: dedicado a la difusión de actividades a realizar por CIESO Buenos Aires y otras regiones;

  4. Debates: conformará una sección abierta a la participación de todos los actores interesados en expresar sus opiniones sobre temas polémicos de la economía social. Para participar, solo deberá enviarnos sus comentarios con el asunto: “Participar en debates”, a la casilla de mail info@fundacioncieso.org.ar.

  5. Artículos destacados: se expondrán aquí trabajos de investigación, ensayos y artículos varios, escritos por docentes, investigadores y dirigentes del sector.

  6. Libros recomendados: reservado a comentarios sobre libros dedicados a la economía social y al desarrollo local y regional. Para que hagamos el comentario de su libro, envíenos un ejemplar a Fundación CIESO, Uruguay 43, PB., C1015ABA – C.A.B.A.

  7. Cartel de novedades: incluirá difusión de actividades desarrolladas por organizaciones socioeconómicas, estructuras académicas y públicas, y noticias destacadas de esta “otra economía”. Si desea que difundamos sus actividades, envíenos un correo al mail info@fundacioncieso.org.ar, con el asunto: “Para difusión en Boletín”.

Gracias por la atención! Esperamos que sea el comienzo de un fructífero vínculo interactivo.

Coordinación Ejecutiva
Delegación Bs. As. del CIESO.

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Nota principal
“LA ECONOMIA SOCIAL”
         La economía social es aquella que agrupa a las actividades asociativas y a los movimientos sociales que coinciden en los siguientes principios y características: la organización o empresa tiene por finalidad servir a sus asociados o a su entorno más que generar beneficios u orientarse al rendimiento financiero; tiene autonomía de gestión; integra en sus estatutos y en sus formas de hacer un proceso de decisión democrático; defiende la primacía de las personas y del trabajo sobre el capital en el reparto de sus excedentes; funda sus actividades en los principios de participación, del hacerse cargo y de la responsabilidad individual y colectiva.

         Si se conviene definir al sistema económico como “un conjunto de estructuras en interacción”, sólo pueden aspirar a la denominación de “sistema” aquellos que comprendan la totalidad de la acción socioeconómica. De lo contrario, se trata de un subsistema. Los sistemas económicos no alcanzan el carácter de tal si no generan una base jurídico-formal que determine la naturaleza del régimen de propiedad al que se han de referir y si, al mismo tiempo, no crean las formas de acción política que han de definir la participación de la comunidad en la toma de decisiones.

         La economía social no dispone de una concepción totalizadora y de instrumentos efectivos para tener un control adecuado de las decisiones en cuanto a las formas tecnológicas de producción y, al modificar los precios, lo hace dentro del sistema en el que actúa y en función de las estructuras del mismo. Es sabido que el objetivo de la economía social fundacional ha sido mejorar las condiciones de vida de sus miembros pero –a pesar de la aspiración de los pioneros– no ha pensado, contemporáneamente, en la sustitución paulatina de los sistemas vigentes (Portnoy, 1979).

         Un “modelo” sustituto, supondría dar respuesta a lo que el colombiano Antonio García definía como un sistema nacional de vida y que debería reunir las siguientes características:

         * Una teoría científica-social de la comunidad como realidad singular e histórica.

         * Un proyecto de vida, hacia el que ha de apuntar toda forma de ordenamiento social.

         * Una trama o relaciones de ordenamiento social, ya que, por ejemplo, la forma y estructura de lo que fue el kolkhoz ruso no era la misma de la cooperativa norteamericana o del kibutz israelí: la experiencia demostró que esa trama social suele ser más relevante que la ideología tomada en abstracto, desentrañando las diferencias entre experiencias asociativas regidas por “filosofías” similares. Así, se evidenció una apreciable diversidad entre el asociativismo en la URSS y en Yugoslavia: en el primer caso, con una fuerte centralización y dependencia de la burocracia dominante y, en el segundo, con unidades autogestionarias y descentralizadas.

         * Métodos de capacitación para la gestión democrática y para la operatoria específica.

         Que la economía social constituya un subsistema y no un sistema no significa minimizar sus logros y posibilidades, como así tampoco desconocer su rol en la satisfacción de necesidades legítimas. Implica constatar que ella sola no está en condiciones de transformar la sociedad en la cual actúa. Pero constituye, no obstante, un instrumento de probada eficacia para confluir con otros sectores hacia una programática de desarrollo autónomo, participación democrática y equidad distributiva.
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Actividades del Cieso
"Ciclo de Charlas Abiertas con Debate" - 18 a 20 hs.
Miércoles 3 de octubre: "Economía Social y Economía Solidaria. ¿Alternativa, subsistema o sector?"
A cargo del Dr. Mario César Elgue.
Miércoles 17 de octubre: "La gestión y el tratamiento tributario en Cooperativas y Mutuales"
A cargo del Dr. Norberto Aguirre.
Miércoles 31 de octubre: "Características de las Cooperativas de Trabajo"
A cargo del Dr. Alfredo Moirano.
Martes 13 de noviembre: "El rol de las microfinanzas en Argentina: Principales Debates"
A cargo de la Mgter. Marta Bekerman.
Miércoles 28 de noviembre: "Las microempresas y las cadenas productivas. Evaluación de proyectos asociativos."
A cargo del Lic. Andrés Maldonado y del TSCyM Gustavo Bertolini.
Miércoles 5 de diciembre: "Empresas recuperadas por sus trabajadores."
A cargo del Lic. Eduardo Fontenla.

Las charlas se realizarán en nuestra sede de la calle Uruguay 43, P.B. Fondo, C.A.B.A., en el horario de 18 hs. a 20 hs.
La actividad es gratuita y abierta a todo público. Vacantes limitadas.
Se ruega confirmar asistencia a info@fundacioncieso.org.ar
Se entregarán certificados de asistencia.


Jornadas de Reflexión y Trabajo
"Herramientas para la inserción institucional en la Comunidad.
Responsabilidad Social Empresaria y Balance Social"
Lunes 22 y Martes 23 de octubre

Destinatarios: Las jornadas están destinadas a directivos y personal jerárquico de empresas (incluye cooperativas y mutuales), orientado a la vinculación institucional e inserción en la comunidad.

Docentes:
   Gustavo Bertolini
   Mario César Elgue
   Andrés Maldonado
   Eugenia Jáuregui



"1er. Certámen Nacional de Trabajos
sobre Economía Social y Desarrollo Regional"
Fecha de presentación de resúmenes: 1 de octubre.
Fecha de presentación de trabajos: 20 de noviembre.


Ejes temáticos:
   - Cadenas de valor y Economía Social.
   - Las organizaciones, los municipios, las microregiones intermunicipales y las unidades académicas de la Economía Social y su compromiso con la comunidad.
   - Los jóvenes como actores locales.

Los primeros dos trabajos serán premiados con una estadía en las sierras de Córdoba y la publicación de sus trabajos en una Editorial y colección de difusión masiva en Kioscos y librerías de todo el país.


Banco de Experiencias en Economía Social
- Para organizaciones sociales y Universidades -
Desde CIESO pensamos en una instancia de articulación entre universidades y organizaciones sociales, donde se puedan conocer cuales son los programas -en el caso de universidades- y líneas de acción, y las distintas realidades de las organizaciones sociales, a fin de crear un lugar de intercambio de experiencias, y de conocimiento y trabajo en conjunto.

CIESO se propone realizar un relevamiento de las diversas alternativas de promoción y asistencia ofrecidas desde las diversas universidades del país y desde las organizaciones no gubernamentales. Como meta específica, el CIESO pretende vincular los aportes académicos con los testimonios directos de los actores involucrados y las organizaciones no gubernamentales, rescatando las virtudes de los distintos enfoques. Se busca una interacción distinta, entre un pensamiento crítico que no se agote en sí mismo y una acción que se enriquezca con la reflexión sistémica.

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Debate
En el número aniversario de Lazos Cooperativos (Nro 67 de Junio/Julio de 2007), el ex director de Lazos, el C. P. N. José Rodríguez Pérez realiza un comentario a “vuelta de página” del libro “La economía social. Por un empresariado nacional y democrático”, que editó Capital Intelectual, en el marco de la Colección Claves para Todos, dirigida por el actual Secretario de Cultura, Dr. José Nun. Su autor, Mario Elgue, envió oportunamente una respuesta a Lazos Cooperativos, que aquí se reproduce:
LA ECONOMIA SOCIAL: un libro en los quioscos…
En la colección “Claves para todos” que se pone en venta en los quioscos de revistas, acaba de aparecer el libro “Economía Social” del Dr. Mario Elgue. Hecho muy auspicioso que la economía del tercer sector esté en los puestos de diarios. Hace un tiempo en la misma colección se publicó un libro extraordinario, El café de los científicos, de Moledo y De Ambrosio.

Elgue ha sido presidente del INAES y creador del IPAC de la provincia de Buenos Aires y tiene una buena prosa, muy amena. Posee sólida formación y experiencia cooperativas y amplios conocimientos del tema que aborda.

Algunas afirmaciones que se me ocurren al correr de la PC:

1) El texto es bien interesante, con amplia información respecto de las cooperativas y con ideas profundas (asistencialismo- pág. 28; el rol del Estado –pág. 61).

2) Hay errores graciosos (“En el feudalismo no existía el dinero” – pág. 19; “La primera cooperativa de consumo del país funcionó de l890 a 1898 – pág.72; 30 fueron los iniciadores del Rochdale – pág. 24); algunas omisiones (No menciona a Bernardo Kliksberg ni a Mario Bunge que tanto han escrito sobre el tercer sector; no está presente la cuestión del capital social que desvela a Razeto, Putman, Kliksberg, Roberto Rodrigues, Sen, respecto del cual, Elgue, podría decir bastante), y algunos bloopers (dice que Jorge Abelardo Ramos fue un gran pensador –pág. 35- y que el peronismo fue una especie de bonapartismo – pág. 38).

3) En la pág. 85 reitera afirmaciones, ya vistas por mí en otros autores, pero que creo no demostradas científicamente respecto del sentimiento cooperativista de Juan Domingo Perón. Habría que estudiar y debatir el tema separadamente…

4) Son fuertes sus afirmaciones impugnando al que denomina “modelo neoliberal” (pág. 47 y otras). No es un pequeño aporte este que hace porque si bien está muy claro entre la intelectualidad de diversas corrientes que el neoliberalismo en el plano económico social es grosero y cavernícola amerita, para el gran público, la refutación puntual. En la pág. 51, bien perfilado, conceptualiza la economía social integrando a las cooperativas y al cooperativismo.

5) Algo que me ha llamado la atención es que siendo, objetivamente, un buen trabajo el de Elgue, que vivifica e impulsa la creatividad en el sector solidario, tan falto de elaboración teórica, no han faltado quienes han aprovechado para atacar al autor con chicaneos. Allá cada uno con sus pensares y sus haceres…
CPN JOSE RODRIGEZ PEREZ
LAS EMPRESAS DE LA ECONOMIA SOCIAL
Que Rodríguez Pérez le haya prestado atención a mi libro, en el Nro. anterior de Lazos Cooperativos (La economía social. Por un empresariado nacional y democrático, Ed. C. I., 2007, Colección Claves para Todos de José Nun) es para mí un valor en si mismo ya que tengo por su opinión una alta estima. Más aún, le agradezco su generoso elogio sobre mi formación y sobre mi prosa.
Salir del “enclave” solidario
Coincido en que es importante -mas allá de quien sea el autor- que un opúsculo sobre lo que denominamos economía social (fundamentalmente, cooperativas, mutuales y asociaciones productivas) haya estado en todos los kioscos (y más tarde en las librerías) del país, por la difusión masiva que ello implica y por compartir la colección con los más diversos temas y con autores de reconocido prestigio, llegando a gran cantidad de lectores no vinculados al movimiento cooperativista y mutualista.
Empresa democrática y movimiento social
El libro intenta ofrecer una alternativa distinta que salga a tallar entre la postura de algunos despachos oficiales (y de conocidos académicos de “lo social”) que “ningunean” a la economía social, restringiéndola a una actividad de “pobres para pobres”, y quienes se “conforman” con que desarrolle una actividad eficaz y eficiente en las comunidades, olvidando su rol fundacional como movimiento social. Movimiento social que debería revalorizar su espacio en la transformación de la sociedad, hacia otro país, otro Mercosur revitalizado y, aunque parezca mucho, hacia “otro mundo” mas igualitario y participativo.

Por ello, nos hemos atrevido a encarar aspectos poco habituales en los textos convencionales del sector: el encuadre epistemológico, por ejemplo, que convoca a la economía social a pensar haciendo y a hacer reflexionando.

Sin desconocer la especificidad del cooperativismo obrero de trabajo, la economía social es posicionada aquí disputando un lugar en el “núcleo duro” del modelo productivo y social.

Se diferencia a las empresas de la economía social del asistencialismo y de la promoción de las iniciativas de sobrevivencia y contención social de la nueva economía solidaria o “popular”.

También se exploran –en clave política- las teorías y las prácticas de diversos dirigentes políticos, gremialistas y actores sociales.
“Errores” y diferencias ideológicas
De todos modos, no están de más algunas precisiones sobre lo que Rodríguez Pérez denomina “errores graciosos” y, en particular, lo que califica de “bloopers”. Es preciso hacerlo, porque –ante el lector desprevenido- corro el riesgo de quedar, al menos, como un desinformado. Y, aunque a medida que uno vive y aprende, se da cuenta que ignora muchas cosas, no creo adolecer de “errores” como los que nos atribuye. Eso sí -como estamos ante temas opinables- podemos tener puntos de vista no concordantes y ello, por supuesto, es legítimo.

El supuesto “error” de nuestra mención a la inexistencia del “dinero” en el feudalismo no debe ocultar que lo que expresamos allí es que no hay economía política ni ciencias sociales, en general, con leyes permanentes. Que éstas últimas dependen de cada momento histórico y político y de los poderes de turno.

Queda claro que no podían existir los criterios económico-financieros actualmente en boga en la economía señorial agrícola que, en principio, era una economía sin mercado. Las necesidades de los miembros del dominio se satisfacían por el trueque. Aunque, por supuesto, la economía cerrada no era absoluta y generaba algunos intercambios. Es más, luego del punto culminante del feudalismo (en el siglo XIII), la decadencia llega a tal punto que los señores tuvieron problemas para obtener las prestaciones que exigían a sus siervos. Los vasallos preferían realizar pagos en metálico, a cambio de la ayuda militar debida a sus señores.

Por ello, nuestra referencia a la “inexistencia del dinero” (realizada al pasar y sin mayores detalles) se refería a la carencia de papel moneda y de los grandes bancos, por lo que la incidencia que tiene hoy el ritmo o velocidad de circulación del dinero global era impensable en aquellos tiempos. El papel moneda es emitido por el Estado y aparece hacia fines del siglo XVII. El Banco de Inglaterra, por ejemplo, emitió los primeros billetes oficiales en 1694.

Sobre la primera cooperativa argentina hay cierto consenso en que fue “El Progreso Agrícola de Pigué”, en 1898, a la que el IPAC apoyó decididamente en 1998, al cumplir 100 años. Pero todos sabemos que hay otras fuentes que mencionan otras previas, como esta cooperativa de consumo, que funcionó entre 1890 y 1898. Si lee nuestro libro, pág. 77, se puede constatar que, en este punto, el equívoco “gracioso” no sería de quien esto escribe sino de Jacinto Oddone, quien lo afirma en su “Historia del Socialismo”, editada por “La Vanguardia”, en 1934.

Con respeto a los Pioneros de Rochdale, a todos nos enseñaron que eran 28. Ahora bien, otros autores, como el profesor Brett Fairbairn (1994), de la Universidad de Saskatchewan de Canadá señala que sólo algunos eran tejedores y que los iniciadores fueron 30.

Como el libro solo podía contener 150.000 caracteres, no menciono ni agregué a las citas a infinidad de autores de los cuales me nutrí, tal el caso de Kliksberg, Razeto, Rodrigues y otros. Pero, si se lee el texto con detenimiento, se aprecia que la cuestión del “capital social” o del “capital sinergético” está presente en todo el libro. Es más, es el leiv motiv de nuestro trabajo. Aunque se puede encontrar más explícito y con mayor extensión en Más allá de “lo económico” y “lo social”, que editó Corregidor en el 2006.

Lo de los “bloopers” que se menciona requeriría de otro artículo y de más espacio. Creo, no obstante, que si se relee la pág. 35 del libro se verá que no señalamos que Jorge Abelardo Ramos fuera un “gran pensador” (aunque era eso y mucho más para politicólogos de renombre internacional como Ernesto Laclau) sino que lo rescatamos como aquél que tuvo más claridad para caracterizar el rol de las llamadas burguesías nacionales, en los países de desarrollo tardío, en el cauce de los capitalismos semicoloniales. Desde nuestra óptica, los que fueron y son verdaderos “bloopers” (en rigor, graves errores de consecuencias negativas) son los de la “izquierda” eurocéntrica que creyó ver “capitalismo” en un país como el nuestro que sufría más por falta de capitalismo propio que por el “capitalismo”.

El bonapartismo es una caracterización sociopolítica bastante extendida, con la cual se puede o no acordar, pero que esta suficientemente explicada en las pág. 80 a 87 del libro que nos ocupa.

Aunque lo que identifica a los “sentimientos” es que no tienen demostración “científica, el pensamiento y la acción de Perón, y del peronismo originario, con relación al cooperativismo y al mutualismo, es “objetivo”. Lo detallamos en las páginas 80 a 87. Pero, basta repasar el texto de Jorge del Río para el 2do. Plan Quinquenal (se lo puede encontrar en el apéndice de nuestro libro de Corregidor antes citado) y revisar los logros de las cooperativas agrarias, el fomento a las usinas populares cooperativas, como así también el lanzamiento de la primera Asociación de Cooperativas de Trabajo, con la presencia del Presidente Perón, desde la CGT, en 1954, para constatar el efectivo apoyo dado a la economía social en esa época.

Más allá de estos disensos fraternales, reitero el agradecimiento a José Rodríguez Pérez por calificar al nuestro como un “buen trabajo” “que vivifica e impulsa la creatividad en el sector solidario”. Creo, en definitiva, que a ambos nos moviliza la misma pasión por una economía social que está llamada a tener un peso relevante en un proyecto de desarrollo integrado, con mejor distribución del ingreso y de la riqueza y con una democracia participativa que no se limite al voto popular.
MARIO CÉSAR ELGUE

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Artículos destacados
"Cooperativas que Recuperan Empresas y Fábricas en Crisis”
Eduardo H. Fontenla
Presentación
El neoliberalismo como concepción ideológica ha sido absolutamente contrario al interés nacional, de los trabajadores y de la sociedad en su conjunto.

Una de las respuestas ante esta nueva situación ha sido el surgimiento del movimiento de empresas o fábricas recuperadas, para darle continuidad al trabajo y reactivar las empresas en quiebra, concursadas y/o abandonadas por sus dueños. Donde la ocupación y toma por parte de los trabajadores y sus familias, aparece como una de las tantas formas de resistencia ante la crisis política, social y económica.

Especialmente nos interesa analizar la modalidad que surge con la formación de cooperativas de trabajo, los desafíos e impactos que esta estrategia de legitimación jurídica implica en la preservación y generación de nuevas fuentes de trabajo.

Reconocemos que el cooperativismo ha permitido que amplios sectores sociales logren un acceso real a la propiedad de los medios de producción, alcanzando una participación significativa en la producción nacional y en la distribución del ingreso; a la par de su contribución a la democratización de la economía.

Las cooperativas de trabajo, son organizaciones con identidad, especificidad doctrinaria, legal y organizacional, que requieren mecanismos específicos para la organización, toma de decisiones, gestión y fiscalización, que resulta imprescindible conocer para su eficaz funcionamiento.

No es un fenómeno nuevo en la Argentina la autogestión cooperativa de los trabajadores, pero se observa un crecimiento importante a partir de la crisis de 2001, momento en que los trabajadores recurren a la constitución de esas entidades por la necesidad urgente de defender la fuente de trabajo al tomar conocimiento del cierre o quiebre de la fábrica, con la cual mantenían una relación de dependencia laboral.

A la formación de cooperativas de trabajo originadas en empresas quebradas o en crisis, se la ha llegado a denominar “fenómeno” en alusión al incremento exponencial que se produjo en los años recientes y en la inversión de roles por medio de los cuáles son los propios actores, los trabajadores asociados, quienes pasan a ser protagonistas, rechazando el manejo político de la pobreza y el camino por el cual únicamente podrían sobrevivir del asistencialismo social. Asistencialismo que fue necesario porque cuando la gente tiene hambre, lo importante es que coma y mucho más los niños .

Pero la asistencia social desvinculada de todas las otras dimensiones puede ser negativa, porque suele incrementar la cultura de la dádiva que atenta contra la dignidad humana. A su vez quién depende de la dádiva o la caridad para sobrevivir, nunca es totalmente libre, porque su vida está sobredeterminada por las decisiones de los demás.

Considerando que el trabajo es el mejor ordenamiento social y uno de los elementos fundamentales de creación de vínculos, la formación de una cooperativa para recuperar una empresa o fábrica, implica salir de la actitud de la derrota y tener una postura frente a la crisis, aplicando políticas basadas en proyectos sustentables para los trabajadores.
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Cartel de novedades
El CIESO tendrá su delegación en Córdoba
El jueves 11 de octubre, a las 19, se reunirán representantes del sector, investigadores, docentes y profesionales convocados para abrir la Delegación Córdoba del Centro de Investigaciones de la Economía Social (CIESO).

En el mismo encuentro se propondrá la constitución de su Consejo Académico, siguiendo los pasos ya dados por la Delegación Buenos Aires . La sede Central del CIESO funciona en Villa María desde julio de 2000, con el apoyo de AMMA y otras entidades sociales de la ciudad y la Provincia.

La reunión se efectuará en el salón de actos de la Delegación Córdoba de la mutual, en Tucumán 26, local 2, de la ciudad capital.

Además de los directivos del CIESO, participarán los coordinadores de Buenos Aires y Rosario, Mario Elgue y Roberto Berersiatúa.
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Fundación Cieso - Delegación Buenos Aires
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